SMART vs OKR

SMART puede ayudarnos a definir mejor nuestros OKR. En este post, te contamos cómo.

Tomás Pando

· 5 minutos de lectura

Muchas organizaciones usan SMART como un ‘checklist’ de OKR, o porque usaban el framework desde antes, o porque una guía para chequear nuestros objetivos nunca está de más.

Por eso, en este post, te contamos qué es SMART y cómo usarlo con OKR.

¿Qué es SMART?

SMART es el acrónimo de Especifico (Specific), Medible (Measurable), Alcanzable (Attainable), Relevante (Relevant) y Temporal (Time based); que son las caracteristicas que para George Doran (el autor del framework) debe tener un objetivo. Veamos algunas.

Un objetivo SMART debe ser específico: debe decir qué quieres conseguir de una forma que todos entiendan. Por ejemplo:

Objetivo: aumentar el número de suscriptores en Argentina.

Este objetivo tiene un alcance claro y dice lo que quieres conseguir. Pero no dice cómo lo harás, ni en cuánto tiempo. Esta es la razón por la que un objetivo SMART, además, deber ser medible. Pero para eso, necesitas algún tipo de métrica o KPI, y un valor que puedas alcanzar.

Por ejemplo: conseguir 100000 suscriptores nuevos en Argentina.

Este objetivo tiene un número, y si lo alcanzas, sabrás que llegaste a tu meta. Pero si tu empresa es una start-up, es difícil que lo hagas. Por eso, cuando defines un objetivo, debes asegurarte de que es alcanzable. En otras palabras, de que es POSIBLE.

En el ejemplo, una forma de hacerlo sería disminuir el número de suscriptores que queremos conseguir:

Objetivo: conseguir 1000 nuevos suscriptores en Argentina.

Esta meta puede ser difícil, pero no IMPOSIBLE. Lo que nos falta ahora es saber POR QUÉ queremos alcanzar esta meta. De esa forma podremos saber si el objetivo es relevante; en otras palabras,  si suma a las metas de la organización o no.  

Por ejemplo: conseguir 1000 suscriptores nuevos en Argentina para expandir nuestros mercados en Sudamérica.

Si ‘expandir los mercados en Sudamérica’ es una meta de tu empresa, el objetivo es relevante. ¿Pero en cuánto tiempo deberíamos conseguir estos suscriptores? No lo sabemos. Y esta es la razón por la que un objetivo SMART debe además ser temporal: se debe poder alcanzar en un periodo de tiempo determinado.

Por ejemplo: conseguir 1000 nuevos suscriptores en Argentina para expandir nuestros mercados en Sudamérica para el tercer trimestre del 2019.

Este objetivo es SMART porque es específico, medible, alcanzable, relevante y temporal.

Veamos ahora qué diferencias tienen estos objetivos con OKR.

SMART vs OKR

Las diferencias entre OKR y SMART dependen sobre todo de lo que entendamos por SMART. Porque no todos entendemos lo mismo. Por ejemplo, para nosotros la A es la A de ‘alcanzable’, pero para otros es la A de ‘asignable’. Y en esa versión, para que un objetivo sea SMART, necesitamos que tenga un responsable, no que pueda alcanzarse.

Pero más allá de esto, en general podemos decir que SMART se enfoca sólo en los objetivos, y OKR conecta esos objetivos a resultados claves. SMART nos ayuda a definir nuestros objetivos, y OKR nos ayuda a asegurarnos que los conseguiremos.

Por otro lado, SMART es una guía para definir metas de forma independiente. OKR es una metodología para alinear todas las metas y avanzar en una sola dirección.

Pero OKR no sólo alinea los objetivos de cada equipo con los objetivos de la organización; al definirse por ciclos,  también alinea los timelines.

¿Cómo usar SMART con OKR?

Al margen de las diferencias, los dos frameworks se pueden complementar. La razón es que comparten valores básicos. Por ejemplo, la idea de que las metas específicas y entendidas por todos son CLAVES para avanzar como organización, o de que un objetivo debe tener un responsable, o de que debemos poder medir nuestras metas.

Pero para nosotros, SMART es sobre todo una herramienta para chequear los objetivos de nuestros OKR.

Y para hacerlo, solo debes responder estas preguntas:

¿Es mi objetivo específico? Pensar en grande está bien, pero enfocarte en un sólo objetivo puede ayudarte a alcanzarlo.

¿Puedo medir mis KRs? ¿Cómo? Para saber si alcanzamos o no una meta, debemos poder medirla. Si tus resultados no tienen un número ¿Cómo sabrás que los conseguiste?

¿Son mis OKR alcanzables? Se necesitaron 10 años y más de 400000 personas para que Neil Armstrong pudiera poner un pie en la luna. Una vez que definas tus objetivos, asegúrate de tener lo que necesitas para alcanzarlos.

¿Es mi objetivo relevante? ¿Se alinea con mi misión? Parece simple, pero nada nos motiva más que saber por qué hacemos lo que hacemos, o qué tan importante es.

¿En cuánto tiempo deberíamos alcanzar estos objetivos? A menos que trabajes para la NASA, 10 años puede ser bastante tiempo. ¿En cuánto tiempo necesitas alcanzar tus objetivos?

SMART es más una guía para definir objetivos que una método para alcanzarlos. Por eso, sería un error pensarlo como una alternativa a OKR.
Pero eso no quiere decir que no sea una buena herramienta a la hora de revisar nuestros objetivos, y sobre todo, a la hora de repensar nuestros propósitos como organizaciones.

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